La mesa de trabajo de Fuster empieza a llenarse de papelotes, acuarelas, pinceles, fotografías... Arranca el trabajo duro. Miguel Fuster desmenuza el guión y comienza a serializar las viñetas. Paralelamente, Ruipérez diseñará la maquetación de cada página, pues se pretende que el trabajo tenga un resultado final de técnicas mixtas: las plásticas, por un lado, y el grafismo digital y de colage, por el otro.
Mucho ánimos chicos, todo esto es la parte más divertida del proceso, cuando comenzamos a ver como las células hacen su proceso de mitocóndrias y se genera vida!!!!!
ResponderEliminarPablo
Gracias, Pablo! Mucha razón que tienes: el embrión es la parte que más se disfruta del proceso. Cada nuevo dibujo, cada idea... Aquí es donde todo empieza a coger forma, y es lo más emocionante, sin duda. Hablamos pronto!
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